CENICIENTA DEL SIGLO XXI

Cenicienta cuidaba a su familia desde que llegó a este país en busca de un destino mejor. Ahora poseían más cosas materiales que en su país de origen. El precio que pagaron fue alto. El padre pasaba muchas horas trabajando. La madre sufrió un accidente de tráfico regresando del trabajo.

El hombre desconsolado buscó el cariño en otra mujer. Ahora la chica no estaría sola, tenía a sus hermanas Griselda y Anastasia.

Cenicienta no era feliz, al salir de clase, realizaba todas las tareas del hogar mientras sus hermanastras jugaban y chateaban con amigas.

La muchacha era buena estudiante. Su padre estaba muy orgulloso de ella. Sin embargo, él desconocía el sufrimiento de su hija. La madrastra tenía una hábil estrategia que era mandar a la joven a estudiar cuando faltaba media hora para que el padre regresara a casa.

Eran las fiestas del barrio y las tres chicas querían asistir a las verbenas. Ellas fueron a la tienda de ropa más famosa entre las adolescentes para comprarse un modelito para deslumbrar.

El destino quiso que una vecina le regalará un precioso vestido a Cenicienta. Esto provocó la envidia de las hermanas que quisieron impedir su asistencia a los festejos.

El plan les falló porque el padre las descubrió hablando sobre ello. El hombre se desilusionó mucho y habló con su esposa la cual aparentó sorpresa por la situación.

Llegó la gran noche. Las chicas se arreglaron para la ocasión. El padre las alecciono para que fueran precavidas y que lo pasaran bien.

La calle estaba abarrotada de gente de todas las edades. Los grupos de personas más jóvenes se alejaban de la multitud en la que había familias enteras o personas más mayores.

Las tres muchachas se acercaron a sus amigos de clase. Las hermanas pronto dejaron sola a Cenicienta y desaparecieron entre la multitud. Ella tomó un refresco en compañía de unas amigas y después bailaron. Todas admiraban el lindo vestido de la chica, y no cayeron en la cuenta de que las hermanas no estaban con ellas.

Entre la multitud un par de chicos se acercaron a la pareja de hermanas y las invitaron a beber. Las chicas reían y charlaban animadamente con los jóvenes que alardeaban de móviles de última generación y coches deportivos.

Los chicos les propusieron ir a un local de moda en la otra parte de la ciudad, así que los cuatro se dirigieron al vehículo en el cual se subieron . Encendieron el motor, pusieron música y salieron a toda pastilla hacía una de las grandes avenidas de la ciudad.

Un carro de supermercado lleno de trastos se cruzó de repente en la carretera. El joven conductor intentó frenar de golpe pero perdió el control del coche.

Llegó la hora acordada para regresar a casa, Cenicienta y sus amigas buscaron a las hermanas que no aparecieron. Tuvo que regresar sola.

Al entrar en casa encontró a su padre y madrasta llorando. Sus hermanastras acababan de tener un accidente. Se abrazaron.

Recommend0 recommendationsPublished in CONCURSOS

Artículos relacionados

Respuestas

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  1. Una cenicienta de hoy muy bien relatado. El final me ha gustado es triste pero es bueno por que el pricipe no aparece, cenicienta tiene su propio protagonismo