Cuando te quieres

¿Cuántas veces, a lo largo de nuestra vida, nos hemos juzgado antes de proponernos y conseguir nuestros propósitos? Cuantas veces te has repetido “soy un fraude”, “no lo voy a conseguir”. O peor aún, cuantas veces se lo hemos escuchados decir a las personas que, se supone, nos tienen que apoyar “¿Pero, otra vez empiezas con esto?” “¿Vas a intentar aguantar una semana, aunque sea?”

Carmen, ya lo había escuchado demasiadas veces, y estaba ya, más que harta. No sólo de sus inseguridades, sino también de la ausencia de apoyo, que tendría que recibir por parte de su marido.

Así, que un día, decidió poner punto y final. Si iba a estar sola igualmente, ¿Qué necesidad tenía de aguantar a Miguel a su lado?

Al principio, no sabía como plantearlo, y en cierto modo, tenía bastante miedo de lo que pudieran pensar los demás de su decisión. Y como no tenía ganas de discutir, y mucho menos, de hablar con Miguel. Un día cogió sus cosas de casa, le dejó una nota encima del teclado del ordenador y se marchó.

Sabía, que el proceso que quería empezar, iba a ser largo y duro, pero necesitaba hacerlo. No es que quisiera tener un cuerpo esplendido, o ser la envidia entre sus amigas. Simplemente, quería sentirse bien de una vez por todas. Quererse y aceptarse como era, con sus defectos y sus virtudes.

La verdad, que no esperaba nada de nadie. Pero tubo la suerte de cruzarse con una chica, que se encontraba en la misma situación. Así que entablaron relación y poco a poco, encontró en ella, el apoyo que jamás había tenido. Y poco a poco, vio como algunos de sus pequeños objetivos, se iban cumpliendo. Pero no sin esfuerzo ni sacrificio.

Un día, Miguel la llamó, para saber de ella, si pensaba volver a casa o aún seguía con su locura. Carmen le dijo que estaba mejor que nunca, que, por una vez, se aceptaba y después de mucho tiempo, por fin era feliz. Obviamente, le dijo que no, que no tenía intención de volver a casa, pero si le gustaría seguir manteniendo contacto con él. Pues de alguna manera era su marido, y habían pasado muchas cosas juntos. Con lo que decidieron quedar una tarde para verse y tomar algo.

Carmen, estaba bastante nerviosa, había llegado antes de hora, algo que era bastante raro. Se hacía mil preguntas, con respecto a volver a ver a Miguel. Y mientras miraba el teléfono para ver que hora era, escucho una voz detrás de ella.

– ¿Carmen? – Se giró despacio al reconocer la voz, y vio como Miguel la miraba con cara incrédula.

Pasaron una buena tarde hablando, riendo y recordando el pasado. Miguel la halagó por ese cambio en su personalidad, tanto físicamente como mentalmente. Decidieron dejar las cosas como estaban, pero nunca perderían esa amistad.

Carmen, en esa transformación, realmente se dio cuenta que lo único que necesitaba, era creer en sí misma.

Recommend0 recommendationsPublished in CONCURSOS

Artículos relacionados

Respuestas

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *