Jaula de cristal 

El rumor del viento ha perturbado el plácido sueño en el que me encontraba sumida. Me ha acariciado las mejillas cómo él solía hacerlo y, entonces me he preguntado si en su memoria atesorará los momentos que vivimos juntos de la misma forma que yo lo hago. 

Mi corazón, mecido por los sentimientos en brazos de un mar tan en calma como embravecido, teme que los recuerdos desaten en mí la mayor de las tormentas. Me pide que lo deje encerrado en su pequeña jaula de cristal, protegido del embiste de las olas; pero, ¿será que habrá olvidado lo que se siente al bailar a su compás? 

Será quizá que no es capaz de recordar la reacción de mi piel a su simple mirada, al contacto de sus labios, a todo su ser. Será incapaz de evocar el dulce sonido de su voz, que se cuela ahora en mi inconsciente, sumiendo en una lucha eterna a mis deseos y a la cruda realidad. 

Será que estoy tendiendo una mano a la desconfianza de mi corazón, pues noto que se mueve al compás de la música que produce el recuerdo de su olor, el contacto de su piel… ¿O a caso he ignorado las señales, que en su batalla, la realidad me enviaba? Intento evitar que mis ojos le den la razón a mi desconfianza; pues si los abro y él no está conmigo como sus promesas aseguraron, mi corazón vencerá permaneciendo encerrado para siempre. 

Recommend0 recommendationsPublished in CONCURSOS

Artículos relacionados

Respuestas

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *