Un trabajo, sin más 

¡Lo he hecho! Ya está, no hay vuelta atrás. Y ahora porqué tiemblo. He sido entrenado para esto. Ya está, he cumplido la misión, aunque ahora que me fijo es demasiado joven. Era una orden. Y si se han confundido. Era bella y casi angelical. Porqué pienso eso mirándola, recuerda es solo trabajo. ¡Dios!, las manos me siguen temblando. Tenía que hacerlo y hecho está. Ahora debo huir, desaparecer. Menos mal que el callejón está oscuro. ¡Donde voy! Primero debo cerciorarme de que no dejo nada que me relacione. ¿De verdad que he matado a esta chica? Sí, lo he hecho, soy un asesino. Venga, debo coger el coche y salir de aquí. Y si… registro sus bolsillos para ver la documentación. No, no debo de tocar nada. Pero así salgo de dudas. No, mejor me voy, no se que hago aún aquí. A tomar viento fresco, miro su carnet. Cómo se llamaba el objetivo. No recuerdo, lo tengo que mirar en el móvil. Como siga perdiendo el tiempo va a llegar alguien y me pilla. Me voy, no le doy mas vueltas. No, mejor cojo la documentación y lo compruebo. ¡Jodeer!, solo tenía 34 años. Venga céntrate y acaba de una vez. El móvil, sí… cómo se llamaba. Uf, menos mal es ella. Me tengo que ir. Primero deja la cartera en el bolsillo. Bien, está todo en su sitio. No hay nada que me delate. Bien me voy, pero mejor sigo por el callejón hacia dentro. Joder la he matado. A ver céntrate, recuerda… pasar desapercibido sin mirar a nadie fijamente. Ahora soy una sombra. No te mira nadie. Nadie te conoce. ¡No me jodas! Ese es Marcos. Ahora a esquivarle y que no me reconozca. Mejor cruzo la calle, sí mejor. Mira al suelo. Hay que llegar al coche. Menuda vuelta estoy dando. Venga que en dos calles tuerzo a la derecha y llego al coche. Soy un asesino. Es solo trabajo. Deja de pensar así, has cumplido una orden. La orden… seguro que no me confundí de día. Seguro que no, era el correcto. Mejor lo compruebo en el móvil. ¡Joder!, quieres poner bien el pin, solo falta que encima bloquee el teléfono. Piensa, piensa… dos, tres, siete… ¡ocho! Bien, no la has jodido. Vuelta a ver el mensaje. Bien, perfecto. Era hoy y el lugar. Joder, ahora que caigo, debo borrar el mensaje. Estos nervios, céntrate. Ya queda nada, cojo el coche y arranco. Necesito una copa y calmarme. Esos ojos azules pedían clemencia. Sí, pero era la misión. Joder recuérdalo es solo un trabajo, era guapa sí y qué. Son más de las 00:30, definitivamente necesito una copa bien cargada. Las llaves, joder ¿dónde las tengo? Dios que ganas tengo de una copa, en cuanto llegue le diré a Sandra que me ponga un whisky bien cargado. Que el jefe espere, me merezco un trago, no creo que le vaya de unos minutos. Joder, otra vez no arranca. ¡Por dios arranca, vamos joder! No se porqué no lo llevé al taller la semana pasada, de ésta no pasa. Venga, venga… ¡por fin!, ya es hora de que deje atrás este lugar. En menos de media hora tengo una copa entre manos. La he matado, asesinado, pues sí lo he hecho, pero cómo. Dios piensa, no puedes haber olvidado todo. Joder no puede ser, no ha pasado más de una hora. No lo pienses lo has hecho, tienes la prueba que te ha pedido el jefe. Era un trabajo, el primero, aunque hubiese preferido haberla llevado a un hotel para una noche de pasión. Menudo cuerpo escultural. Deja de divagar no era un ligue, era una misión. Lo has hecho asúmelo eres un criminal, un asesino. Joder cuesta hacerse a la idea. El cuerpo aun estaba caliente, pero sin pulso. La mirada azul, joder que sensación, era vacía. No lo pienses más y conduce, solo falta que tengas una accidente. Ya queda poco, en nada ves a Sandra y te sirve ese whisky. Venga solo necesito un sitio donde aparcar este trasto. Perfecto lo encontré. Ahora a disfrutar de la merecida copa, me la he ganado por cumplir con mi primer crimen. No, mejor digamos mi primera misión, a lo James Bond. Sí, mucho mejor.

—Sandra ¿cómo estás? Ponme una copa de las mías, anda preciosa —le digo con toda la intención.

—Claro cariño. Lo quieres con mucho hielo, ¿vedad? —dice ella con ese tonteo que tanto le gusta exhibir.

—Sí preciosa, como solo tú sabes preparármelo —le confirmo mientras le guiño un ojo.

Por fin tengo la copa ante mí. La levanto en un brindis mudo hacia el mundo, pero no para mí. Por ti y por tu primera misión, James Bond. Inevitablemente sonrío para mí.      

Recommend0 recommendationsPublished in CONCURSOS, HISTORIAS

Artículos relacionados

Respuestas

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    1. Muchísimas gracias, Puri. El chico era su primer crimen, estaba de estreno y le costaba asimilar lo q había hecho . Q pases una tarde estupenda, guapísima.